El próximo martes 28 de agosto tendrá lugar la inauguración de la colección museográfica dedica a la figura del Bisbe Bertran. Dicha colección estará ubicada en la planta noble del palacio Casalduch, y contará con dos salas: una arqueológica y otra dedicada al obispo.
En la sala de arqueología podremos contemplar los siguientes materiales:
- Conjunto de útiles líticos (15 piezas) de Sant Joan de Nepomuceno (aunque el yacimiento no está en la Serra tiene una estrecha relación con los grabados del "Barranc de la Guitarra").
- Cerámicas neolíticas de la Cova Redonda (4 fragmentos).
- Molino barquiforme del Castellars y fragmentos de cerámicas del mismo yacimiento.
- Conjunto de cerámicas del poblado islámico de la Roca del Figueral (6 fragmentos).
- Ajuar funerario de la edad de bronce procedente de Els Castellars (10 piezas).
En la sala del obispo Bertran dispondremos de la siguiente colección:
- Cerámica: revestimiento de la cocina de la casa-palacio del obispo. Se trata de un riquísimo repertorio de azulejos decorativos que representan una gran variedad de frutas, embutidos, peces, utensilios, aves y personajes de la época, tratados con gran realismo y detalle, constituyendo un valioso documento etnológico.
- Mobiliario: podremos ver la cama del obispo, aún pendiente de restauración, aunque muy bien conservada.
- 4 casullas (vestidura exterior que utiliza el sacerdote para la celebración de la misa en la liturgia católica).
- Elementos varios utilizados en la liturgia.
- 1 traje episcopal.
El obispo Felipe Bertran, 1704 (Sierra Engarcerán)-1783 (Madrid), fue uno de los personajes más ilustres de nuestro pueblo, protegido del Marqués de Dos Aguas, se relacionó con los personajes más importantes de la ilustración española de s. XVIII. Fue nombrado obispo de Salamanca e inquisidor general por Carlos III, mostrando en este cargo un carácter abierto, autorizando la traducción de las sagradas escrituras a las lenguas vernáculas y manteniendo una posición tolerante en materia de libertad de pensamiento.
Esta colección no hubiera sido posible sin la colaboración prestada por la familia Mateu (por las facilidades para la adquisición de las piezas y cesión de otros materiales); Instituto de Promoción Cerámica (por subvencionar dicha adquisción); Servicio Provincial de Restauración (por el magnífico trabajo realizado); Consellerias de Turismo y Economía, así como al grupo de acción local Portmader, por su ayuda económica para la adecuación de las salas; al Instituto de Arte Rupestre y Rafael Martínez (por su inestimable ayuda) y al Obispado de Segorbe - Castellón.

