Salimos de Rosildos hacia la roca del Higueral (zona de deportes de aventura-vía ferrata), pasando por la fuente del Junquet y construcciones de piedra seca siguiendo un antiguo azagador. Una vez hemos llegado a la masía de Paula, nos dirigimos hacia el Coll de la Bandereta, punto de cruce de senderos.
Desde aquí nos dirigimos hacia la masía de Domingo pasando por la fuente de los Povets y la fuente del Deseo o las Fontetes. Bajando esta senda podemos divisar los grabados paleolíticos del barranco de la Guitarra (pinturas rupestres). Pasamos por la masía de Domingo y nos dirigimos hacia la masía de Agut, cogiendo una senda antigua que nos conduce hasta la fuente de la masía de Agut. Desde este punto empezamos un descenso que nos conducirá hasta la masía Marina (donde encontraremos un enebro centenario).
Ascendiendo hacia la masía de les Eretes, enlazaremos con una senda dirección a la masía de Viento pasando por la fuente de Fontanals y llegando hasta la fuente de la masía de Viento. Llegados a este punto nos dirigiremos hacia el núcleo de Ibarsos.
Después de un descanso merecido, cogemos una antigua senda que subía hasta la población de Sierra Engarcerán, pasando por la masía de Coll y el tossal de la Collada. Desde la masía de Coll nos dirigimos hacia la masía de los Regalleros y enlazamos con una senda ascendiendo el barranco de la Mansa, que nos conduce hasta la barraca de Perfecto y el tossal de la Covassa.
Bordeando este tossal nos dirigimos a la fuente de la Ballestera y a la fuente de los Solés. Aquí enlazamos con un sendero para dirigirnos al Charco (noria de regadío, molino harinero, pozo y una tejería) lugar de antiguos oficios. Seguiremos por una senda que nos conducirá a la ermita de San Miguel, pasando por la Cueva Santa. Desde el ermitorio de San Miguel (fuente de San Miguel), y cercando el tossal de la Canada nos dirigimos a la población de Sierra Engarcerán, acabando así un recorrido recordando a nuestros antepasados.
Distancia: 63 Km
Duración: 18 horas
Dificultad: Alta
La señalización de esta ruta ha sido posible gracias a la colaboración de la Asociación Amigos de la Montaña y del Ayuntamiento de Sierra Engarcerán.
