Esta ruta solo tiene 5 kilómetros de longitud. Es una senda circular que, en un suave recorrido de aproximadamente una hora y media, nos permite disfrutar a niños y adultos de una gran variedad de paisajes y maravillas del término municipal de Sierra Engarcerán.
El recorrido empieza en un pinar fresco repleto de muros de piedra y abancalamientos construidos con gran esfuerzo humano. Después de 20 minutos el paisaje es totalmente diferente: Grandes rocas de blanca calcárea se mantienen como enormes piezas de dominó junto al camino y ahora son las carrascas las que ocupan el espacio que nos rodea .
Un pequeño esfuerzo más y llegamos a la cumbre, esta vez estamos acompañados por la vegetación del sabinar, las vistas son espectaculares: la cumbre de Zaragoza se muestra majestuoso al frente, y a nuestra derecha la Sierra de Irta, el Prat de Cabanes-Torreblanca, el Desert de les Palmes y la Sierra de Espadán, dibujan la silueta de la costa. Tampoco resultan difíciles de reconocer, si agudizamos la vista, las Islas Columbretes al horizonte.
Continuamos el camino para descubrir los restos de un poblado íbero que, por ahora, permanece oculto entre piedras y vegetación.
De retorno por la fuente de la Umbría, con su continuo brotar de agua y antes de conseguir el final de la ruta, que coincide con el punto de inicio, nos encontramos, con el majestuoso roble valenciano que clasificó el Botánico Cavanilles (Iconos te descriptiones plantarum Volumen II por Antonio José Cavanilles. Enlace externo alojado en la Universitat de València. Referencias al roble valenciano en las páginas 28 y 186).
Distancia: 4.8 Km
Duración: 1 hora y 30 minutos
Dificultad: Baja
La señalización de esta ruta ha estado posible gracias a la colaboración de la Asociación Amigos de la Montaña y el Ayuntamiento de Sierra Engarcerán.
